Es sin duda la Terapia anti-estrés más profunda y eficaz que existe. Está demostrado que los altos niveles de estrés que vivimos, son causa de  enfermedades y en algunos casos, ocasionan procesos terminales:

  • Fortalece el sistema inmunológico al lograrse un profundo estado de relajación físico y mental.
  • Reajuste del equilibrio bioquímico y metabólico del cuerpo.
  • Favorece mayor liberación de endorfinas, lo que significa un mejor estado de bienestar físico y emocional.
  • Equilibra el tono muscular al lograrse la mejor posición del cuerpo, así como un aumento de la conciencia del esquema corporal; al disminuir el tono muscular se activa la circulación, favoreciendo la oxigenación de todos los tejidos del organismo.
  • Contrarresta por tanto la fatiga.
  • Favorece la disminución de la compresión en las vértebras, liberando las raíces nerviosas raquídeas.
  • Favorece la recuperación de los trastornos gastrointestinales, cardiovasculares y respiratorios (como el asma).
  • A nivel cerebral, induce una disminución de la actividad eléctrica,  favoreciendo que las ondas cerebrales beta (vigilia) pasen a una frecuencia más baja (alfa o de sueño) e incluso theta (sueño profundo), tal como se logra por los grandes meditadores.
  • Induce por tanto, la creatividad y la concentración, así como la capacidad de aprendizaje. 
  • La estabilidad en la actividad del sistema nervioso se manifiesta en la actividad del hipotálamo, que es uno de los centros de control de la bioquímica de emociones y pensamientos.
  • Ayuda a la disminución del ácido láctico y otros desechos metabólicos  en los tejidos y la sangre.
  • Ayuda a combatir el insomnio, la depresión y la ansiedad.
  • Una hora de flotación equivale a cuatro horas de sueño.